El
hombre puede llegar a vivir hasta 125 años, por encima de la esperanza de vida mundial, siempre y cuando siga las leyes naturales. Esto pasa por ejercicios diarios y una alimentación
sana y consciente. La idea es estimular la hormona del crecimiento y la belleza: la hipófisis. Ella comienza a declinar a partir de los 25 años.
Para que el cuerpo esté equilibrado, es fundamental el buen funcionamiento del páncreas y el hipotálamo. Así que realiza diariamente ejercicios que estimulen tu hipófisis, nutre tu organismo con una alimentación balanceada y eleva tus defensas.
Recuerda que el exceso de carbohidratos en nuestra alimentación termina frenando la hormona del crecimiento y la belleza, es decir, la hipófisis. En consecuencia comenzamos a declinar y aparecen las enfermedades.
La alimentación y la depresión
En opinión de Prudencio Falcón, experto en nutrición consciente, las enfermedades son un reflejo de malos hábitos alimenticios.
“Cuando llevamos una alimentación inadecuada los valores de somatostopina se tornan inestables, se altera el sueño y solemos caer en depresión. Debemos tener consciencia del funcionamiento de nuestras hormonas y de la manera como podemos estimularlas. La primera es el ejercicio y la segunda es la alimentación".
De acuerdo con este experto, el ejercicio estimula la hipófisis, incrementa
la endorfina que es la hormona de la alegría, la tranquilidad y la felicidad. Además, la práctica deportiva sintetiza
la somatotropina, responsable del desarrollo muscular y el aumento del sistema
inmunológico.
El manjar de la energía
Cuando comemos alimentos saludables y lo hacemos de manera
consciente y con gratitud, favorecemos el cerebro, mientras que las glándulas endocrinas que
son regidas por la hipófisis se desarrollan de manera equilibrada.
Tal
parece que cuando apreciamos la sabiduría de la naturaleza desarrollamos
nuestras facultades perfectamente y tenemos alegría de vivir. Con la
alimentación sana y consciente incorporamos a nuestro cuerpo un manjar de
energía: las frutas y los vegetales.
De tal manera, que si nuestra actitud al comer es la de
agradecimiento a la naturaleza, la asimilación de la energía solar se realizará
de una manera cabal.
Enfermedades oportunas
Como ves la actitud que tenemos ante la vida también influye en nuestro
equilibrio emocional y por ende en nuestro sistema endocrino. Por eso para
armonizarnos con el orden supremo de la naturaleza, nada mejor que una disciplina
de vida para estimular el cabal funcionamiento de nuestra endorfina e hipófisis.
También es importante lo que estamos pensando a la hora de comer, pues de eso dependerá la calidad del jugo
endocrino que pasará por nuestro cuerpo.
En
la hipófisis se encuentran dos glándulas: la pituitaria (moralidad de cada
persona) y la pineal o piña (mentalidad de la persona).
La clave del dominio de la vida
El Yoga despierta las glándulas endocrinas y nuestros centros energéticos (chacras), lo que nos permite dominar nuestra vida. Según el Dr. Serge Raynaud de la Ferrìer, el arte de sentirse bien reside sobre todo en el equilibro del ser.
"Gran parte de la cura reposa, a menudo, sobre la `buena moral` del enfermo, es decir, de lo que nosotros nos propongamos. Siendo las enfermedades una señal para corregir mi vida. Entonces hay que sentirse agradecido de la enfermedad para hacer el giro en mi vida y la enfermedad está curada".
Así que si deseas una mejor calidad de vida, lo mejor es que te identifiques mentalmente con el estado que buscas. Consume los alimentos que te garanticen una vida equilibrada y saludable.



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